II CLASE TEÓRICA DE NANBUDO. Yoshinao Nanbu Doshu Soke
28
julio 2011. Hotel Cap Roig (Playa D’Aro).
Como
viene siendo costumbre, tras la cena de hermandad de Nanbudo celebrada en un
restaurante de Playa d’Aro, el día siguiente, jueves sobre las 11 horas, se
celebró la sesión teórica de Nanbudo dirigida por Yoshinao Nanbu Doshu Soke.
Mientras
Doshu va escribiendo en las láminas de la pizarra los distintos grupos de
randori se van comentando cada uno ellos mientras van completándose las listas.
Así tenemos que en el grupo de los “Nanbu sotai randori…” tenemos el ichi, ni y
san no kata; juji randori ichi no kata; juji kakuto ichi y ni no kata; y el
tomoe nage randori.
En el grupo de los “Nanbu
sotai…” se encuadran el gyaku randori ichi no kata; irimi randori ichi no kata;
gyaku randori irimi no kata; kubikake randori ichi no kata; kani randori ichi,
ni y san no kata; y aiki randori ichi y ni no kata.
En
otro apartado aparece el Nanbu sotai kubi jime randori y los: okuri nage, kirika
eshi nage y kubikake koshi nage. Doshu nos indica que estas listas se colocarán
en la web para que así todo el mundo pueda leerlos.
Se
nos aclara la diferencia entre “juji” cuyo significado en “diez” o “cruz”,
mientras que “kosa” que también se traduce como “cruz”, adaptaría un
significado de acción como “cruzando”. “Juji” se deja para algo que se hace con
los dos brazos, en cruz como en el randori… o cruzados como en el blocaje
“juji-uke”; mientras que “kosa” quedaría para la acción de cruce de piernas en
las posiciones de “kosa-dachi” y “kake-dachi”.
Una
vez confeccionadas las listas de los randori tratados, nos levantamos para dar
comienzo en si la clase realizando el saludo en “ritsurei” y el “Ki Nanbu
taiso”. Terminado éste, retornamos a nuestros sitios para dar inicio a la
disertación de Nanbu Doshu.
El maestro toma la
palabra y comienza: “La última semana
hicimos la explicación sobre el cuerpo humano —donde se dijo que— el 85% de la energía se coge del aire; hoy
vamos a decir una vez más lo que esto significa. Primero es el inspirar “nage”,
por la mañana abrimos la ventana para que entre aire fresco, pero primero el
aire malo se ha tenido que ir fuera para después el aire bueno pueda ir dentro;
—unas vez llenos del aire bueno— viene el expirar, “kini” es echar el aire muy suavemente y es entonces, cuando también
se puede probar con el mantra Nanbudo “Na-mu-tai-tan-han-dan-sei-no-se”
mientras vamos echando todo el aire fuera; y después de eso respiramos con
normalidad ”.
Doshu
vuelve ha repetir el proceso añadiendo ahora el trabajo mental: “lo primero, estamos pensando en el aire,
pensamos en el aire, “tatte ryoku”
el aire. —Primero vaciamos el aire malo—, luego pensamos… inspiramos… inspiramos… inspiramos y después echamos el
aire suavemente pensando en alguna zona del cuerpo —que ese dañada y
deseemos sanar—, espirando… espirando… y
después el cuerpo hay que contraerlo —sanpo
o tunbaka— y luego relajarlo… después de contraerlo echar el aire muy lentamente
hasta terminar”.
Ahora,
como la sesión del martes, nos invita a realizar con él el “Katsu ryoku no i do ho”, esta vez
sentados en la silla, mientras nos va dirigiendo: “Una vez más… todo el mundo, expirar todo el aire posible… inspirar
suavemente… “tunbaka”… expirar… Una
vez más, todo el mundo…”
“También dijimos, —prosigue Doshu— “katsu ryoku”, donde “ryoku” es fuerza. “Koto wa” es el lenguaje que es importante, como decir las cosas y
como hacer las cosas. Lo más importante es como hacerlo, si tu tienes un
proyecto y quieres cambiar tu fundamento, tienes que ser positivo, en japonés “koare wa e” es como hacer las cosas.
Hay veces que hay un problema y hay que pedir tiempo (¡dame cinco días para
solucionar esto!) y luego con positividad se consigue todo. Hay que bajar el
nivel y hablar, ser conscientes bajando el nivel del cuerpo y del espíritu para
ser positivos. “Koto da ma” es el
lenguaje con tono suave, Dios da el lenguaje al hombre, si tu tienes
negatividad en tu lenguaje tu cuerpo va hacia abajo, si hablas mal irás hacia
abajo, en la competición la negatividad… no es buena. Si tienes un competidor
que dice “¡Oh, he perdido, he perdido!”… pues no, no y no… hay que ser correcto
siempre y en la realidad para conseguir armonía.
En
el último campeonato Doshu dice que hubo muchísima armonía, todo el mundo
respetaba a los demás. “Siempre que ha
habido una competición —dice— y he
estado allí sentado, he visto como si sólo compitiera un solo país, todo el
mundo abrazándose, dándose besos… ¡muy bien! Eso es hacer las cosas positivas y
crear armonía, por eso la armonía aquí es muy importante, si algo malo hay en
nuestra vida olvidémoslo y positivémoslo y nunca digamos ¡es imposible! Y si
tengo algún problema es mejor superarlo positivamente y no hundirte en el
problema, luchar contra él pero de manera calmada, sin rabias. ¡Oh estoy
cansado! Pues se puede hacer el “Katsu
Ryoku”, o si estoy muy tenso, o muy estresado, pues lo olvidamos y recurrimos
a la respiración, pero repito, es malo decir: ¡Oh que cansado estoy…!¡estoy muy
tenso, muy tenso! Tienes que reconocer que no eres fuerte pero que puedes
continuar”.
Doshu
comenta: “Yo escribí en una pared: ¡Fuerte! En todos los países tenemos palabras así. Amamos con frecuencia la
fatalidad, si ocurre algo malo en la familia, es malo estar todo el rato
dándole vueltas a la fatalidad que ha ocurrido, porque así toda la familia se
viene abajo, se desmoralizan. Entonces hay que ayudar a los amigos, si ocurre
algo malo la vida es solamente una vez… no hay una segunda vez. Si pierdes tu
vida ya no tienes otra oportunidad, entonces hay que ayudar de manera positiva.
Si tú eres positivo el mundo cambiará. Tenemos que tener una aptitud sonriente,
divertida como si la vida fuese agradable… la vida es buena con nosotros”.
“La conciencia y la responsabilidad es con lo
que se lucha contra esto, es como se consiguen mejores cosas para tu cuerpo y
para tu salud. Es muy espiritual (koto wa) el lenguaje, si tenemos un
buen lenguaje y hablamos bien, nosotros seremos también fuertes. A veces (neko i
dai: los gatos grandes) se pueden ir viendo por los castillos, por el bosque, o
tú puedes ir por ahí con la hierba en la boca, disfrutando de las bayas del
bosque,…y no comes,…y no comes, y sigues andando, y todo es ¡guay! No te vienes abajo, estás
contento… eso ayuda”.
“Si no te mueves y no vas de esa manera, eso no
te ayuda, aquello es nuestra responsabilidad. Tienes la responsabilidad de
saber hacerlo. Pero si hablamos —por ejemplo— de cuando una compañía compra a otra y la absorbe o la echa —eso lo
estamos viendo casi a diario—, y sin
embargo esa competitividad no es buena. La
competición es buena pero así no la competitividad, entonces que lo que es
bueno es ser positivos y ser amigos y entonces muchas cosas cambian y poco a
poco seremos más felices”.
Doshu Nanbu para a hacer
referencia del “Katsu ryoku ido ho”: “Es
bueno hacer este ejercicio antes de acostarse, uno se relaja y así se duerme
mucho mejor y estarás mucho más contento, se puede hacer delante del espejo,
incluso aquí mismo… ¡voy a hacer esto…! ¡voy a hacer esto otro…! Puedes mirarte
delante del espejo antes de acostarte y después, por la mañana, abres la
ventana… respiras… te vacías y coges cosas nuevas… aire fresco, repite el
mantra “Na-mu-tai-tan-han-dan-sei-no-se” durante un minuto y ¡guay! Y un día
perfecto empieza, ¡por favor hacedlo! No os preocupéis”.
El
pasado martes hablamos poco del miedo, del tercer kanji, y éste es también
importante para nosotros por la negatividad que conlleva. “El miedo. El miedo tampoco es bueno, la tercera cosa, olvidaros de ella.
Cuidado de como usamos el lenguaje, porque nuestro lenguaje es nuestra alma,
nuestro corazón y si hablamos mal y con negatividad perdemos nuestra salud. A
veces no se ve por fuera, pero por dentro nos vamos viniendo abajo. Si tenéis
algo que explicar y que expresar, por favor dadlo, hacedlo, compartidlo, pero de
una manera sencilla pues así, se acaba haciendo una relación muy buena entre
todos. “Resudá” él está haciendo muchas cosas nuevas y dice ¡uf! ¡De donde ha
salido esto! Un montón de cosas nuevas que estamos trabajando; y yo, lo que hago
lo doy. Entonces a veces se pone a pensar en algo y ¡oh…surge! Si simplemente nos levantamos, comemos y no
nos divertimos no disfrutamos de la vida. A veces es bueno también echarse una
cerveza y pasarlo bien y no estar pensando en problemas y en envolverse en un
problema. Hay que sentarse, la felicidad hace que la negatividad se vaya”.
“Los nanbudokas —prosigue—, todos juntos, si alguien dice ¡imposible!
entre los nanbudokas… tú sales y dices: ¿Cómo que imposible? ¡No, no, no…tu
dame cinco días! y entre los dos lo vamos a solucionar, vamos ha pensar en
algo, vamos a hacerlo. Es como… como el randori “juji”: cuando lo practicaba
con Leo y después de hacer ichi, ni y san ban… decía Leo ¿Qué hacemos el yon
ban?... y Doshu le respondía: ¡dame unos
días que lo solucionaré! Y… ¡oh, ha surgido! Entonces, esto no es copiado, esto es creado”. “Hay que pensar siempre en vosotros para
poder dar a los demás. Vosotros también me dais muy buena felicidad a mi,
vosotros me dais felicidad… yo os doy cosas y vosotros me dais mucho a mi, o sea,
vosotros también hacéis este trabajo, por la familia, no solamente en el
Nanbudo, con la familia, con los amigos. La energía se puede usar en
la vida en general, los negocios, cualquier cosa que tengáis, La familia,
porque sino la familia se viene abajo, todo se pierde”.
“O sea que seamos felices y compartamos
nuestra felicidad y eso es muy importante. ¡Ok!, ¿todo el mundo lo entiende?
Si…si. ¡Guay!”
“Tengo
también un poema de lo que es la fuerza,
de lo que es el “sime”. Yo veo que
cuando se enseña un kata nuevo tiene que ir todo junto. Cuando yo enseño un
kata es fácil para mí ver cuando hay un problema, porque todo el bosque se
mueve a la vez y cuando un árbol no se mueve o se mueve mal yo lo veo enseguida”.
En
este sentido relata una anécdota sucedida en Tokyo, cuando un alumno, que
estuvo seis años trabajando en la Escuela Superior, estaba enseñando a 800
personas y éste, con micrófono, iba enviando, dirigiéndoles… y se veía que al
final la gente se movía a la vez, todo el mundo lo hacia a la vez ¡era una maravilla!
También pudo apreciar que, allí había también un club de béisbol y que alguno
de esos jugadores se metían en
el “tatami” y aquel alumno les decía:
“¡iros de aquí… respetad el “dojo”! El “dojo” es para entrenar, pero para el béisbol os vais al gimnasio y dejáis
ahí los bates”.
“Los espacios son diferentes y el lenguaje
tiene que ser positivo. Puedes usar el lenguaje de manera positiva y que… si algo
se puede expresar de manera negativa, que sea lo que esté por escrito… aunque
luego es mejor no mirarlo”.
“Cuando utilizas el lenguaje positivo en la
familia, todo va mejor —Doshu reflexiona, y prosigue— Hablar del “Katsu ryoku no i do
ho”, del espirar, del inspirar, del “sanpo”,
todo eso está muy bien… pero no suficiente, pero por supuesto hace falta la
imaginación, tienes que tener fantasía y también la manera de proyectar lo que
piensas. Son cosas inmateriales, —intangibles— cosas que no existen en una realidad —pero que están ahí— y por ello es importante tener imaginación,
ya sabéis ésta es como el universo, que cambia todo todos los días…”
“Se está hablando de todas las cosas que hay
en el universo, separadas, como el carbono, el helio, partículas, etc. Hay muchas cosas que hacer en el universo, con
él. Para nosotros el “keiraku taiso”
es una manera de que nuestro cuerpo y nuestra imaginación vayan juntos. Si tenemos imaginación es muy bueno, si yo
hago esto e imagino lo que estoy haciendo, nos colocamos en el universo, en nuestro
sitio en el universo… necesitamos el sol, el mar, el aire… y así, las 24 horas del
día son hermosas de esta manera”.
“El alma (kokoro), no es nada, no existe. No
la podemos tocar —es intangible— no
la podemos ver… pero sabemos que tenemos una mente, una existencia… entonces
hay que desarrollar esto. La energía
es algo que tampoco podemos tocar, pero el “Ki” está ahí, estas pensando algo o haciendo algo e
inconscientemente eso (el Ki) está funcionando
y te acabas dando cuenta de que funciona. Si haces el “Keiraku taiso” como
si fuera una danza —o un kata más—… eso
no es —no funciona como para lo que está concebido—. Tienes que tener imaginación —creer lo que escribe la imaginación
en la mente y sobre todo “querer” creerlo— tienes
que ir pensando en los puntos cardinales, en nuestro eje, si nos centramos
bien mantenemos nuestro eje. El “Nanbu
keiraku taiso niban”, por ejemplo, sirve para estimular el pulmón, para el
estomago… pues esas combinaciones —del keiraku—
deben ir acompañadas de la imaginación
para que surjan efecto, que no sólo sean un conjunto de técnicas encadenadas.
Los siete “Nanbu keiraku taiso”
intervienen en 35 ó 36 meridianos, nuestro cuerpo está completamente lleno de
meridianos, no sabemos muy bien donde están, naturalmente, pero usando estos
ejercicios algo viene, algo viene inconscientemente que hace que nos
encontramos mejor. Y esto no es negativo”.
“En Nanbudo la ciencia es el alma, es el
cuerpo. Si tenemos un alma fuerte, un corazón (kokoro) fuerte, el cuerpo te sigue; si tienes un cuerpo fuerte y un
alma que no es fuerte, un espíritu que no es fuerte, eso se pierde. Tenemos que
ser los dueños de nuestro cuerpo con el alma, con el espíritu… ¡kokoro!, sino el cuerpo cae. Si tenéis
un cuerpo fuerte y no tenéis espíritu… no sirve de nada, el tiempo pasa y caes,
sin embargo si tenemos un buen espíritu, el cuerpo es fuerte y el cuerpo sigue
al espíritu: el espíritu es el dueño del cuerpo. Hay que intentarlo… intentarlo…
intentarlo… ¡espíritu… espíritu… espíritu!”
“Kokoro
es corazón, es espíritu… es muchas cosas. No es algo que exista físicamente
—es algo intangible—, el corazón es amor,
en Japón, por ejemplo, es el corazón de la tierra. ¿OK? ¡Si! Eso es
fundamental. El mantra, el “watashi wa
omote imasu”, todo ese tipo de cosas es el espíritu: ¡eso es Kokoro!.
“Esta si es una buena oportunidad para hablar de esto y espero… trabajar
en algún texto os lo daré luego, ahora, de momento es complicado, primero
quiero escribirlo en japonés y luego quizás trasladarlo al francés y al ingles,
porque a veces es difícil el expresar según que cosas en otros idiomas”.

“Si tenéis este aire, estáis alimentados, si
perdemos el aire cuatro minutos: morimos; el resto de las cosas podemos estar
más tiempo sin ellas, pero el aire es lo más fundamental, el 85% de la
posibilidad de vida es el aire: ¡por
favor respirar y cambiar el aire, cambiar el aire… profundo!, ¿un poquito? No,
no, no… ¡profundo!… ventilad.
Respiración superficial pero también muy profunda, muy profunda, para oxigenar
bien todo el cuerpo y todas nuestras células estarán felices. En sociedad
igual, se puede crear una mejor sociedad de esta manera”
Y termina:
“¿OK? Muchas gracias. La vida es así. “Ten no ko ichi do”: el aire, la persona
y la unión, es como la unión del hombre y del universo”.
Ritsurei.
PD.:
ピエホルヘ教士は感謝しています。
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