04 febrero 2012

PARA MEDITAR (9):

 Á manera de elección: del Paraíso.

Imagina que estás en un campo raso solo ó sola… con tu “aura ó conciencia”, perdida en una visión hacia lo alto del cielo abierto, donde se te muestran todos los placeres representados en la meditación de la gloria, que hayas considerado. Después á la parte de abajo te manifiesta el infierno abierto con todos los tormentos descritos en la meditación del infierno. Situado de este modo con la imaginación y en postura de meditación…
Considera que es certísimo que estás en medio del cielo y del infierno, y que uno y otro están abiertos para recibirte, conforme la elección que hicieres.

Considera que la elección de uno ú otro que se hace en este mundo, ha de durar en el otro eternamente.

Asimismo has de considerar, que aunque uno y otro están abiertos para recibirte, según tú eligieres, y tu Credo está pronto á darte, ó ya el uno por justicia, ó ya el otro por misericordia, sin embargo desea con imponderable deseo que escojas el cielo, y á este fin tu “aura ó conciencia” te insta cuando puede, ofreciéndote de parte de tu Credo gran copia de gracia y de auxilios para ayudarte á subir á él.

Desde lo alto del cielo te mira tu Credo lleno de benignidad, y te convida dulcemente diciendo: Ven alma muy amada, á descansar eternamente entre los brazos de mi bondad, que te tiene preparadas inmortales delicias en la abundancia de su amor. Mira con los ojos del espíritu á la imagen de otros iconos que consideres y que te convidad como madre, y te dice: Ánimo, hijo mío, no desprecies los deseos de tu Credo, ni tantos suspiros como doy por ti, aspirando juntamente con él á tu salvación eterna. Mira á todos los iconos que más desees o se te ocurra y que te exhortan, y aquella multitud de almas que con gran dulzura te convidan, deseando ver algún día tu corazón unido con los suyos para alabar á tu Credo eternamente, y te aseguran que el camino del cielo no es tan difícil como lo pinta el mundo. Ten valor, dicen, carísimo amigo; porque si consideras bien el camino de la devoción por donde hemos subido, verás que hemos llegado á éstas delicias por otras delicias incomparablemente más suaves que las del mundo.

Elección.

¡Oh infierno! Desde ahora te detesto para siempre; detesto tus tormentos y tus penas; detesto tu infeliz y malaventurada eternidad, y sobre todo abomino las eternas blasfemias y maldiciones que eternamente vomitas contra mis creencias.
Y volviendo mi corazón y mi alma hacia ti, paraíso hermoso, gloria eterna, felicidad perdurable, elijo para siempre é irrevocablemente para mi domicilio y morada tus hermosas y sagradas mansiones y tus deseables tabernáculos. Bendigo, creencia mía, vuestra misericordia, y acepto el ofrecimiento que os habéis dignado hacerme. ¡Dios mío! Acepto vuestro amor eterno, y admito el lugar y habitación que para mí habéis ganado, y lo principal porque le quiero es por amaros y bendeciros eternamente.
Acepta los favores que todos tus iconos te ofrecen, y dales palabra de seguirlos. Extiende la mano á tu “aura” para que te lleve allá, y alienta á tu alma para que te haga esta elección.

FUERZA INNATA. SEIRAI NO CHIKARA.

OPPO20260406 El camino para encontrar la Fuerza Innata pasa por salir de los temores, de las angustias, del miedo... No hay que dejar sitio...