GAIKIDÔ: DIRIGIR EL KI EXTERIOR




Movimiento y quietud tienen sus leyes definidas. Como lo duro y lo blando. Es el Onmyô (Yîn Yàng). Todo cambio necesita un punto de comparación, por ejemplo: “la No-Mutación es el trasfondo sobre el cual se hace posible toda Mutación”. Se dice que, en el Cielo (Yàng) reina el constante movimiento y el cambio; mientras que en la Tierra (Yîn), se distinguen la quietud y lo duradero. Pero en realidad no existe nada que se halle completamente fijo ya que la quietud es un estado transitorio del movimiento o… un movimiento latente. Todo es una esfera cambiante, en su interior todo interacciona con todo, sin llegar a destruirse, sino que todo tiende a complementarse o controlarse. Es la ley Onmyô. Algo que se representa en el centro de nuestro escudo de Nanbudô. Tres polos un solo espíritu. Tierra, Ser y Cielo.

En Gaikidô se identifican dos formas, dos vías, que buscan sus particulares metas de cara al “Objetivo” y son: Gaiki chiryô (外気治療) y Shiatsu (指圧). Al final, los dos métodos o vías van a desembocar al mismo “efecto” (効果, Kôka) que la práctica busca: el desarrollo del magnetismo físico, mental y espiritual que hace posible el desenvolviendo en una vida saludable, en un control emocional acorde en cada situación y de una paz de espíritu sosegado.

Gaiki (外気): Gai (外) fuera de, exterior, otro, excepto… + Ki (気) energía, esencia, respiración, gas, atmósfera, espíritu… = “Energía externa o exterior”. Chiryô (治療) tratamiento, cura, tratamiento médico. Por lo que Gaiki chiryô viene a ser como la “Terapia o tratamiento de la energía externa”. Para nosotros supone ser aquel bienestar que se obtiene por la práctica del Nanbudô. Podemos, y de hecho deberíamos preocuparnos, por cada una de las muchas incidencias que la práctica del ejercicio nos proporciona para formarnos una “imagen” con idea de reforzar dichas acciones.
Musashi Miyamoto dijo: “Se dice que practicar mil días es disciplina; y se dice que practicar diez mil días es refinar…”. Pero cabría añadir otro proverbio, que parece continuar del anterior: “practicar durante cien miel días sin comprender… no sirve de mucho; el loro repite la misma palabra cien mil veces y sigue sin saber que es…”
Por ejemplo, podemos practicar Ki Nanbu Taisô con una idea de “calentamiento” o preparación para el inicio de una sesión de Nanbudô; podemos practicarlo con una idea de Bunkai para lo cual, debemos tener una imagen y una intención de cada gesto para aplicarlo hacia una defensa personal; y podemos practicarlo con una idea de salud corporal para lo cual, esa imagen e intención será como se relaciona cada una de las figuras del Ki Nanbu Taisô con las zonas corporales a las que afecta. Practicarlo por practicarlo es un importante Taisô o gimnasia… pero sólo eso.


Shiatsu se fundamenta en técnicas de “Do-in”, “Ankio” y en la MTC. Su objetivo es el de la prevención y tratamiento de enfermedades, mejorar la salud, recuperación corporal, etc., mediante presiones con las palmas de las manos o los dedos en determinados puntos repartidos por las regiones cutáneas del cuerpo.
En muchos de los ejercicios o formas del Nanbudô, cuyo ejemplo más prominente son los “Nanbu keiraku taisô”, realizamos presiones o trazados en determinados puntos o zonas de la superficie del cuerpo. También gestos “intemperantes o bruscos” con ciertas articulaciones como por ejemplo muñecas, codos, rodillas, caderas, tobillos… para “contraer-descontraer” determinadas zonas tendinomusculares, a la idea de cómo si se tratase de “interruptores” que abren o cierran circuitos.
Sobre esto, es como si usáramos esos movimientos, trazados o presiones para realizar una autoterapia de Shiatsu, de un Shizen-shiatsu o masaje natural. En esta ocasión buscamos como “Logro de la Acción” o como “Interacción del Yîn y del Yàng” un desarrollo magnético tal como se produce en el Gaiki chiryô. Pero ahora es con la idea de remover o poner de nuevo en su lugar distintas masas musculares o los propios líquidos linfáticos. Todo esto en Nanbudô se le denomina como “Rinpa junkan to kin’niku no hashi-shô” (リンパ循環と筋肉の橋正): “puente o conexión para poner en posición correcta músculos y circulación linfática”.
El equilibrio entre músculos, energía, sangre y líquidos es importante: KI (気, energía vital) ejerce el control de las funciones del cuerpo; CHI (血, sangre) circula trasladando nutrientes; MIZU (水, Agua) la humedad distinta de la sangre o líquidos corporales, como la linfa o líquidos digestivos influyen en el llamado “metabolismo de la humedad”.
Este “Shiatsu del Nanbudô”, repercute sobre nuestros "Sistema de Órganos/Meridianos" a través de contracciones musculares periféricas, pulsaciones de arterias vecinas, los cambios de posiciones corporales o los cambios de la presión intratorácica que se asocia a los diferentes tipos de respiración efectuada en el discurrir de los ejercicios… afectando en su beneficio, por ejemplo a: la linfa, jugos gástricos, meridianos, etc.

La capacidad auto cognitiva aumenta si te concentras, pero no es propósito de la meditación el fragmentarse para adquirir una u otras habilidades, ha de ser considerado como un “todo”. Se trata de buscar la unidad, unicidad o no-dualidad.
禅は一歩一歩で道場です
“Zen es Dôjô paso a paso”…

Ahora nos referimos a ese silencio corporal que es en un proceso meditativo como un primer paso para llegar a los otros dos.
Las prácticas enfocadas desde un punto de vista de Gaiki chiryô o de Shiatsu son muy apropiadas para conseguir un relajamiento corporal, conseguir un silencio o ausencia en el “sentir nuestro cuerpo”, siendo la respiración y una intención de “no-deseo” o de “no-ego” muy importantes, sólo es necesario “atender y esperar”. Atender a la postura y a la respiración: ajustar actitud y aptitud.
Si estamos ante una luz, al cerrar repentinamente los ojos, aparece una negrura con los residuos de esa luz desapareciendo, en escasos instantes todo es negro. Debemos aferrarnos a esa negrura sin pensar en ella… sólo atendiéndola, sin deseo alguno y esperar… ese es un estado meditativo que, va a ir desapareciendo. El propósito de la atención es mantener ese estado. Este es el primer paso de la meditación. Luego, la mente, que no se deja gobernar así como así, irá lanzando pensamiento tras pensamiento y cadenas de pensamientos. Seguir en atención es el trabajo y no el luchar contra esos pensamientos para que desaparezcan. Al atenderlos desaparecen por sí solos. Nuestra atención debe seguir en “nada en particular”… si acaso, en ese intervalo de vacío entre pensamiento y pensamiento… y así perseverando… iremos avanzando hacia los otros dos “silencios” posteriores.
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